YO SANSÓN CARRASCO EL BACHILLER
Original de Marcel Marck
PROLOGO.-
Sansón.-
Adelante señoras y señores, bienvenidos, tome asiento quien todavía no se haya aposentado adecuadamente.
Voy a presentarme. Soy Sansón Carrasco; El Bachiller del que se escribe y se le hace parte protagonista en la obra de Don Miguel de Cervantes, "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha".
Si, si, no se extrañen, ya, ya se, me hacían mas joven ¿Verdad? Cuando Cervantes escribió refiriéndose a mí, yo era un joven bachiller, luego fui licenciado por Salamanca, y ahora, soy una sombra mas, de las que pululan el universo de los personajes literarios .
Al señor Alonso Quijano le parecí siempre un joven con brillante porvenir; Eso me dio la idea del primer personaje con el que me enfrente a él en combate singular "El Caballero de los Espejos". Don Alonso estuvo bien ¡Voto a tal!; Lo que no podía dar por los años, lo suplió con el coraje propio de su carácter, y el delirio de su locura, digo yo; La poesía que había en el personaje del Quijote dicen algunos estudiosos del tema..
Yo en principio solo veía en Don Alonso, un hombre al que estimaba , con sus facultades mentales perturbadas. No obstante no me gustaba escuchar en bocas ajenas el calificativo de chalado o loco. El grupo de amigos de Don Alonso, del que yo era uno de ellos, pensábamos que era una autentica desgracia que ese hombre, por culpa de sus dichosas lecturas, hubiera llegado a ese estado. Por eso intentamos ayudarle en la medida que pudiéramos. Yo, conseguí finalmente que tornara a su casa y dejase su locura. No comprendí entonces, que esa chaladura, era su vida; Volviéndole a la cordura, lo colocábamos sin saberlo, en un camino hacia la muerte . Ya no le quedaba estimulo. La ilusión es la que aviva el deseo de existir. Sin su Dulcinea y su horizonte ofreciéndole aventuras, ya no había por quien o que luchar. Y abandonar a ese hombre, sumido en la dejadez, era como deslizarlo en una rampa enjabonada , camino del sepulcro.
Me siento culpable de su final. Yo precipite el desenlace, que como en todo mortal tenia que acaecer algún día; Yo adelante esa fecha.
Yo Sansón Carrasco; el Bachiller, estoy aquí con ustedes, para contarles cosas sobre mi y Don Alonso; Algunas de ellas, Cervantes no las cuenta en su obra, quizás porque no se lo hubiera permitido la censura , o porque no estuvo enterado de que acaecieran.
Aparezco en El Quijote, por primera vez, en la segunda parte, y en el capitulo tercero.
Mi nombre de bautismo es Alonso y mi apellido por parte de padre López.
Sansón Carrasco es un sobrenombre, que me viene de mi constitución física de joven, y el añadido de Carrasco, me lo pusieron, porque herede de un tío abuelo por parte de madre, un campo de varias fanegas de carrascas, también llamadas encinas; Convirtiéndolo en masculino, queda el Carrasco que llevo.
Desde la aparición del caballero de Los Espejos a la del de la Blanca Luna, hay un espacio en el tiempo, de algo mas de dos años, "aunque en el libro Del Quijote, se habla de tres meses" en gran parte de ese tiempo, estuve residiendo en mi casa de Argamasilla de Alba
Con dolores en todo mi cuerpo, quede, en mi primer enfrentamiento con Don Quijote, y gracias a Tome Cecial "Vecino y compadre de Sancho Panza" que en aquella ocasión hacia de mi escudero, no fui muerto por el desquiciado caballero de la triste figura, que pretendía rematarme con la espada, pues pensaba que era un encantamiento lo que veía.
Me veía a mi, "Al bachiller," y en su locura creía que era una artimaña mas, del sabio Festón, al que atribuía todos los encantamientos, que frustraban sus hazañas como caballero andante .
Mi estima hacia don Alonso era grande, pero el resquemor que me quedo con la caída producida, encarnando al caballero de los espejos, lo superaba.
Durante el tiempo que estuve en Argamasilla, me fui perfeccionando en el arte ecuestre; Pues preparaba mi revancha.
Presionado por el grupo que anteriormente mencione, tenia que vencer a ese loco , y lograr que se retirara a su aldea.
Contrate a un maestro en el uso de la espada y la lanza, para que perfeccionara mi estilo.
Hacia ejercicio continuamente, para mejorar mi condición física.
Argamasilla de Alba, era mi refugio.., y me fue bien.
Para mi nueva salida, buscando un nuevo combate singular con Don Quijote, había decidido confeccionar un nuevo personaje. Decidí finalmente que este fuera, el del Caballero de la Blanca Luna.
Me había preparado concienzudamente: Montaba un excelente caballo, llevaba ligera armadura, y una buena lanza que derribaría a Don Quijote.
Pretendía derribarle, no herirle. Y eso conseguí; Lo vencí.
Acabe con Don Quijote; La Chaladura, solo quedaba la persona: Alonso Quijano.
¿Acabe en realidad con Don Quijote?
Al morir Alonso Quijano, nació para la inmortalidad y universalidad Don Quijote de la Mancha.
El manchego universal. ¿Qué nunca existió?
Yo estoy aquí, si, es cierto que soy la sombra de un personaje literario, pero puedo dar fe como tal, que tuvimos en la Mancha, un caballero que enloquecido, por la lectura ingesta de libros de caballería, se convirtió, gracias a Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, el caballero de la triste figura.
FIN DEL PROLOGO